Nos vamos a Güimar para realizar una combinación de dos barrancos, que con sus 23 saltos, nos quedaremos más que satisfechos.
Comienzo de la Aventura:
Para comenzar esta aventura de barranquismo en Tenerife, nos desplazamos hasta el municipio de Güímar, donde dejamos un primer vehículo en la playa de Chimaje, punto que utilizaremos posteriormente para el regreso.
Desde allí, nos dirigimos al inicio de la ruta. Tomamos la carretera TF-617 y, aproximadamente en el punto kilométrico 5,5, encontramos la señalización del sendero SL TF-263. En una zona cercana habilitada para el estacionamiento, dejamos el segundo vehículo.
A partir de este punto comenzamos a caminar por el sendero, que en pocos metros nos conduce hasta el cauce del barranco Redondo, donde da comienzo esta aventura.
Cauce del Barranco:
Una vez en el cauce del Barranco Redondo, comenzamos el descenso realizando los cuatro primeros rápeles del recorrido. Estos son:
R1: 7 m
R2: 21 m
R3: 11 m
R4: 15 m
De todos ellos, el R2 es el rápel de mayor altura de este primer tramo del descenso.
Tras superar el R4 y antes de llegar al R5, es posible observar una senda a la izquierda del cauce. Aunque no resulta fácilmente visible, esta senda asciende por unas antiguas huertas y permite acceder al cauce del Barranco de la Rosa.
Una vez en el Barranco de la Rosa, únicamente debemos seguir el cauce para encontrar los siguientes saltos. Se trata de rápeles de menor altura, que no presentan una dificultad técnica elevada.
Los saltos de este tramo son los siguientes:
R5
R6
R7
R8
R9
8m
10m
12m
11m
14m
R10
R11
R12
R13
R14
14m
7m
8m
8m
14m
R15
R16
R17
R18
R19
11m
12m
12m
12m
10m
Por último, llegamos al R20, de unos 12 metros, cuya poza en la base presentaba cierta dificultad en el momento de realizar este barranco, debido a las lluvias del año anterior, lo que complicaba su progresión.
A partir de aquí afrontamos los tres últimos rápeles del descenso:
R21: 10 m
R22: 6 m
R23: 10 m
Con estos últimos saltos damos por finalizado el recorrido de este barranco.
Escape:
Tras superar el último rápel, continuamos avanzando por el cauce del barranco hasta pasar por debajo del túnel que cruza la autopista TF-1. Desde este punto, el recorrido de escape es evidente y nos conduce sin dificultad hasta el punto de salida, donde regresamos al vehículo situado en la playa de Chimaje.
Conclusiones:
Se trata de un descenso lineal, con una longitud aproximada de 4,7 km. Desde nuestro punto de vista, es un barranco de poca dificultad técnica, ya que, aunque cuenta con 23 rápeles, la mayoría son de escasa altura, siendo el mayor de aproximadamente 21 metros.
El acceso al Barranco de la Rosa no resulta especialmente evidente. En caso de no localizarlo, siempre existe la opción de continuar el descenso íntegramente por el Barranco Redondo, aunque este último lo realizamos hace ya algunos años y su estado puede haber variado.
Como inconveniente a destacar, y algo desgraciadamente habitual en tramos de barrancos cercanos a zonas habitadas, es la presencia de basura, especialmente visible en el Barranco Redondo. Este hecho pone de manifiesto la importancia de respetar y cuidar el entorno, fundamental para la conservación de estos espacios naturales.
Y como siempre, cuidemos el entorno. No es nuestro cubo de basura 😉
Hasta la próxima!
- La información detallada es este blog es solo informativa. Las condiciones y el terreno siempre pueden variar.
- No actuamos como guías, por lo tanto aconsejamos que si no se conoce el terreno, la actividad y las condiciones meteorológicas que se puedan dar, ir acompañados por una persona experta en la actividad o no realizarla.
- Recordamos que la altura de los rápeles son aproximadas.

