En este vídeo te llevamos a descubrir un espectacular barranco,. Un barranco corto con 5 rápeles pequeños pero muy estéticos. Formaciones rocosas únicas, hasta llegar a un último rápel muy especial, donde nos introducimos en una especie de cueva natural con salida al exterior.
Comienzo de la Aventura:
Para comenzar esta aventura de barranquismo en Tenerife, nos dirigimos hacia el sur por la TF-1 y tomamos la salida 46 en dirección a Tajao.
Desde allí subimos hacia La Cisnera, ascendiendo por la carretera hasta llegar al punto donde dejamos nuestro vehículo, situado al final del descenso habitual del Barranco de Piedra Bermeja, donde se encuentra el Pozo Saltadero de los Abejones.
Este pequeño tramo de barranco, que compartimos hoy en el blog, es la continuación del descenso habitual de Piedra Bermeja. Se trata del mismo barranco, aunque este tramo se realiza con menor frecuencia que el recorrido clásico, lo que lo convierte en una opción muy interesante para quienes buscan una variante diferente.
Cauce del Barranco:
Una vez aparcamos el vehículo, accedemos rápidamente al cauce del barranco, justo por debajo de la zona de escalada. Avanzamos por el lecho y, tras algunos destrepes, alcanzamos el R1, de 11 metros.
Este primer rápel nos deja en otra hermosa zona de escalada, desde donde sería posible escapar por el lateral izquierdo del barranco, donde se aprecia una cuerda fija y varias grapas.
A continuación encontramos el R2, de 13 metros, con un pequeño volado al inicio. Este rápel cuenta con un pasamanos y una reunión en la cabecera que no resulta especialmente cómoda. Desde su base, este salto es realmente muy bonito.
Seguimos avanzando hasta un pequeño salto sin equipar, donde aparecen un par de tuberías. Este paso puede destreparse con cuidado.
Tras recorrer otro tramo de cauce, llegamos al R3, de 7 metros, un pequeño rápel con una poza en su base. El descenso es sencillo y se realiza por la derecha orográfica, aunque en nuestro caso lo descendimos de frente y bordeando la poza para poder mostrarla mejor en las imágenes. Seguidamente encontramos el R4, de 8 metros.
Después de recorrer un nuevo tramo entre fantásticas paredes algo rojizas, con pequeñas cuevas y oquedades, alcanzamos el último rápel, el R5, de 11 metros. Se trata de un espectacular descenso que nos introduce en una cueva natural con salida al exterior.
Además, por el lado izquierdo, una grieta permite volver a acceder a la reunión del R5, lo que añade un punto muy interesante a este tramo final.
Escape:
Tras superar el último rápel, continuamos avanzando por el cauce del barranco unos pocos metros, para salir por el lateral derecho antes de llegar a la siguiente zona de escalada.
Conclusiones:
Se trata de un descenso lineal, aunque en nuestro caso lo realizamos en modalidad circular, ya que el recorrido es corto y el retorno por carretera es de aproximadamente 750 metros, lo que nos permite regresar con facilidad al punto de inicio.
Este tramo del barranco tiene una longitud aproximada de 4,6 kilómetros. Desde nuestro punto de vista, se trata de un barranco de poca dificultad, ya que únicamente cuenta con cinco rápeles de escasa altura, siendo el mayor de ellos de unos 13 metros.
Si tuviéramos que señalar algún punto a tener en cuenta, sería la reunión del R2, que se encuentra en altura y no resulta demasiado cómoda.
Y como siempre, cuidemos el entorno. No es nuestro cubo de basura 😉
Hasta la próxima!
- La información detallada es este blog es solo informativa. Las condiciones y el terreno siempre pueden variar.
- No actuamos como guías, por lo tanto aconsejamos que si no se conoce el terreno, la actividad y las condiciones meteorológicas que se puedan dar, ir acompañados por una persona experta en la actividad o no realizarla.
- Recordamos que la altura de los rápeles son aproximadas.

