Regresamos a la gran novedad que llegó a finales del pasado año a la isla de Tenerife: la nueva vía ferrata que recorre el cauce de un espectacular barranco que ya habíamos tenido la oportunidad de disfrutar anteriormente, aunque ahora presenta muchas más posibilidades y un recorrido todavía más completo y espectacular.
Sus numerosos puentes, la tirolina, el péndulo y el desplome opcional convierten esta ferrata en una actividad tremendamente divertida y dinámica, manteniendo la emoción prácticamente de principio a fin.
Sin duda, supone un importante avance para los deportes de aventura en la isla y refleja el gran trabajo realizado por las personas encargadas de su equipamiento.
Comienzo de la Aventura:
Para llegar al punto de inicio de esta nueva vía ferrata en Tenerife, nos dirigimos al municipio de Arico. Tomamos la salida de la autopista hacia El Río y, una vez en la TF-28, pasamos el comienzo de la pista de la Presa del Río y el puente que cruza el barranco del Río y aparcamos por la primera calle que baja, a mano derecha.
Desde este punto, nos acercamos caminando por un sendero con vistas al puente de la TF-28, que nos conduce directamente a un pasamanos con un punto intermedio y al primer rápel de 16 metros, donde comenzamos esta divertida vía ferrata, ya dentro del barranco.
Cauce del Barranco:
Una vez en el cauce del barranco, comenzamos el recorrido de la vía ferrata, evitando algunas pozas gracias al cable de vida, presente en todo el trazado, y al apoyo de las grapas en los tramos necesarios.
El recorrido nos conduce hasta un pequeño rápel de unos 6 metros, tras el cual alcanzamos la tirolina. Esta cuenta con un muelle de frenado al final.
Justo después de la tirolina, continuamos el recorrido y llegamos a dos puentes mono consecutivos, siendo el primero el más largo de estos dos puentes.
Tras superar los puentes, afrontamos un divertido péndulo, para pasar a continuación por un pequeño puente de tablones basculantes y seguimos progresando con la ayuda del cable de vida y las grapas, especialmente en aquellos puntos en los que no se avanza directamente por el cauce del barranco.
La diversión continúa con una cadena de balanceo, que utilizamos para desplazarnos por la pared y evitar otra poza. Después de un nuevo tramo de grapas, alcanzamos los últimos puentes del recorrido: primero un puente tibetano y, finalmente, un puente de balancines, que pone el broche final a esta entretenida vía ferrata.
Escape:
Una vez superado el puente de balancines, la vía ferrata afronta ya su tramo final. Desde este punto, únicamente tendremos que continuar progresando en ascenso mediante grapas, remontando la ladera del barranco hasta alcanzar cómodamente la carretera, lugar donde finaliza el recorrido principal.
No obstante, si todavía queremos añadir un último punto de exigencia, podemos optar por la variante de escape que atraviesa el penúltimo puente, el puente tibetano. En el refuerzo situado aproximadamente a mitad del recorrido se aprecia, en el lateral izquierdo, el cable de vida que marca esta salida alternativa.
Esta variante presenta una dificultad notablemente mayor, ya que el avance se realiza prácticamente sobre un único apoyo para los pies. Además, no disponemos de grapas de progresión, teniendo que apoyarnos únicamente en la propia pared lateral para mantener el equilibrio y avanzar.
El recorrido nos conduce directamente hacia un desplome que, una vez superado, da paso a una continuación vertical equipada con grapas, algunas de ellas algo más separadas entre sí. Incluso encontraremos algún tramo protegido únicamente por el cable de vida, donde el único agarre disponible será la propia roca.
Conclusiones:
Esta NUEVA vía ferrata de Tenerife, puede realizarse cómodamente utilizando un único vehículo, lo que facilita considerablemente la logística de la actividad.
Desde nuestro punto de vista, se trata de una vía ferrata de dificultad media, bastante variada y entretenida, ya que incorpora varios puentes, una tirolina, un péndulo y, en caso de optar por la variante alternativa de escape, un desplome que añade un punto extra de exigencia técnica.
Además, existen algunos pasos con mayor separación entre grapas que requieren cierta atención durante la progresión, así como algún tramo puntual donde directamente desaparecen, obligando a avanzar utilizando únicamente la propia roca como apoyo y agarre.
OJO: En el momento en el que realizamos la ferrata por segunda vez, tomando la variante del desplome, detectamos dos grapas sin químico justo antes de alcanzar dicho tramo. Conviene extremar la precaución en este punto y comprobar siempre el estado del equipamiento antes de cargar peso sobre él, aunque ya lo hemos notificado.
Y como siempre, cuidemos el entorno. No es nuestro cubo de basura 😉
Hasta la próxima!
- La información detallada es este blog es solo informativa. Las condiciones y el terreno siempre pueden variar.
- No actuamos como guías, por lo tanto aconsejamos que si no se conoce el terreno, la actividad y las condiciones meteorológicas que se puedan dar, ir acompañados por una persona experta en la actividad o no realizarla.
- Recordamos que la altura de los rápeles son aproximadas.

